Manual para coyotes, desde otro punto de vista
por David, feb.03, 2012 | libro
Hemos descubierto en casa una consecuencia que probablemente deberíamos haber visto venir: nunca pensamos que nadie se tomase en serio un título como Manual para coyotes simplemente porque no se nos ocurrió considerar que un coyote también puede ser otra cosa. Como por ejemplo alguien que se dedique a ayudar (o a cobrar por) cruzar la frontera entre México y los Estados Unidos, USA o como los quiera llamar quien quiera que interprete el título del libro de una manera o de otra.
Pero fue aparecer la primera reseña del libro y constatar, con bastante pena, que un montón de gente llegaba al artículo, vía Google, buscando cómo cruzar aquella frontera desde lugares varios del norte mexicano: es un bofetón de realidad en toda la cara. Uno está ahí con el título de su librito y de pronto, zas, ahí estás, confundiendo a gente que está buscando ayuda para algo bastante más serio, como por ejemplo sus vidas. Sirva este post, entonces, como disculpa y como contribución en la medida de lo posible.
El primer consejo a quien por azares de la vida haya llegado a esta página buscando cómo entrar en Estados Unidos es abandonar la idea: muere un montón de gente cada año intentándolo. El empeño supone jugarse la vida, y la posibilidad de perderla es una posibilidad que hay que plantearse, y su peso es absoluto: ¿qué posibilidades hay de conseguir una vida mejor cuando, sencillamente, se puede perder la vida?
El segundo consejo que en la medida de lo posible prescinda de coyotes. Hay mil motivos, siendo los dos principales que no hay razón para confiar en ellos y que jamás valorarán tu vida tanto como podrías hacerlo tú.
Y el último, documentarse, por cualquier vía, o mejor, por todas las vías. Aprender lo que se pueda de supervivencia por ejemplo vía wikipedia (aunque buscando un poco pueden encontrarse cosas como el manual de supervivencia del ejército norteamericano, en inglés, o algún documental sobre el tema), memorizar la serie de consejos del gobierno de México para intentar ayudar a quienes se decidan a intentar cruzar, y leer todo lo que se encuentre sobre viajar por el desierto y sus peligros. También aprender a orientarse por el cielo o mediante una brújula, proveerse de mapas, practicar, no concederle ningún crédito al optimismo.
Y mucha suerte.
febrero 8th, 2012 on 12:32
Cuando hurgamos, y los que escrimos hurgamos mucho, la mierda salta desde cualquier esquina.
“Umbrío por la pena, casi bruno, porque la pena tizna cuando estalla, donde yo no me hallo no se halla, hombre más apenado que ninguno”. MH
Lo que cuentas me llena de tristeza.